Reducción de Violencia

La violencia es un mal que afecta a muchas comunidades hispanas, incluyendo a la violencia domestica, violencia de pandillas o maras, tráfico de personas, violaciones y hasta practicas predatorias de Internet. Cada tipo de violencia tiene múltiples efectos en la sociedad, como por ejemplo baja el desempeño escolar, niveles de salud, oportunidades de trabajo, y otros factores que contribuyen a la calidad de vida.

Violencia domestica
Las tasas de violencia domestica en las comunidades latinas son inconsistentes y difíciles de obtener, sin embargo varios estudios sugieren que son semejantes o mayores a las tasas que se encuentran dentro de la sociedad general norteamericana. Un estudio realizado por la Escuela de Enfermería de la Universidad de Carolina del Sur reveló que 70% de unas 300 mujeres hispanas habían sido víctimas de la violencia domestica. En cambio otro estudio implementado por la Coalición de California del Norte para los Derechos de la Mujer Inmigrante encontró que solo un 34% de las latinas encuestadas habían sido víctimas de violencia domestica. Esta tasa fue semejante a la de un estudio de mujeres trabajadores de agricultura entrevistadas en centros de salud para migrantes. Otro estudio reveló que los hombres mexicanos y hombres puertorriqueños nacidos en los Estados Unidos tienen mayor probabilidad de ser violentos con sus parejas que hombres de estos mismos países nacidos fuera de Estados Unidos. Varios factores incluyendo a la discriminación y falta de personal bilingüe o bi-cultural han contribuido a una baja utilización de alberques u otros servicios para víctimas de la violencia domestica. En particular un estudio de mujeres inmigrantes indocumentadas reveló que una barrera principal a buscar ayuda entre un 64% de las entrevistadas, fue el miedo de deportación.

Violencia de Pandillas
Mientras que no se sabe con certeza cuántos hispanos son víctimas de la violencia pandillera cada año, cada reporte indica que la violencia de pandillas o maras es una realidad que afecta a muchas familias hispanas en el país. Algunas ciudades con Los Ángeles y Chicago son muy reconocidas por sus pandillas hispanas, pero ha habido reportes de actividad de pandillas hispanas en zonas semi-urbanas y hasta semi-rurales del Midwest. Las pandillas tienen un impacto devastador en muchas familias en todo el país, y pueden ser una amenaza para familias ya enfrentando los desafíos de la aculturación, pobreza, y falta de cuidado adecuado para los niños.

El Tráfico de personas
El Departamento Estadounidense de Justicia define el tráfico de personas como “esclavitud moderna, involucrando a victimas que son forzadas, defraudadas, o presionadas para participar en la explotación sexual o labor forzado.” El Departamento del Estado estima que entre 600,000 y 800,000 personas son traficadas a través de las fronteras internacionales cada año. En los Estados Unidos, los abogados, trabajadores sociales, y otros que responden a las quejas de tráfico de personas estiman que hay cientos o miles de extranjeros explotadas o abusados en el país, en zonas urbanas como en zonas rurales. Varios factores pueden prevenir que los hispanos (tanto las victimas como los testigos al tráfico de personas) busquen ayuda. Además de desconocer sus recursos legales y los servicios comunitarios que existen para ayudarlos, las victimas pueden temer las consecuencias de reportar el problema. Estas consecuencias pueden incluir miedo por su vida o la vida de sus familiares, o miedo a la deportación o abuso de parte de la policía.

Seguridad de Internet para los niños
Según un informe reciente del Centro Hispano Pew, los hispanos forman el segmento de usuarios de Internet que más rápido está creciendo en los Estados Unidos. Por falta de una adecuada educación sobre temas de seguridad con respeto al Internet, una cantidad alta de jóvenes se ponen en riesgo exponiéndose por el Internet. Los jóvenes hispanos son más propensos que los blancos a entrar el Internet “solo para divertirse” (10% más) o para actividades de diversión (9% más). Generalmente los padres son la primera línea de defensa para evitar que sus hijos se expongan a predadores o sitios peligrosos, pero pocos padres cuyo idioma dominante es el español suelen utilizar el Internet debido a diferencias de generación, idioma, o falta de exposición. Los hijos de inmigrantes, como otros jóvenes norteamericanos, dependen cada día más en aparatos wireless de comunicación y el Internet, en ingles, para responder a sus necesidades sociales y de información.

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